
Secuela eficaz pero falta de personalidad
Sin spoilers
Dory, como los Minions, es ese personaje adorable que roba el protagonismo a otros en una película. Excelente en pequeñas dosis, siempre te quedas con ganas de más pero temes que pueda soportar él solo el peso de una película. 'Buscando a Dory' es la esperada secuela de la adorable 'Buscando a Nemo' y, como sucediera con los 'Minions', no queda tan redonda como su película madre, aunque por motivos distintos.
Conscientes de la limitación de Dory como personaje (memoria de pez, ejem), Disney ha vuelto a crear un mundo coral en esta secuela en el que el protagonismo de la propia Dory se queda difuminado entre nuevos personajes. El gran problema es que, si el regreso de Marlin y Nemo es acertadísimo, el nuevo "co-protagonista" del filme, el pulpo Hank, no termina de enganchar ni con la propia Dory ni con los espectadores.
Otros como Destiny o Bailey sí cumplen con su función de contrapunto gracioso, pero los niños que salen del cine van a querer una Dory bebé y no un peluche del pulpo Hank. Al final, esta indefinición en el personaje resta algunos enteros a un filme que, por lo demás, sigue la estela de las obras de Pixar, aunque con un mensaje mucho menos adultos que en otras ocasiones.
No obstante, y habiendo pasado tanto tiempo, podría haber sido un absoluto desastre y, sin embargo, 'Buscando a Dory' es una película entretenida, bien estructurada, con unos efectos visuales increíbles y que no se hace larga. Aunque podría haber dado algo más de sí...
Críticas de los usuarios