
Malditos universitarios
Sin spoilers
'Everybody wants some' es a los ochenta lo que 'Malditos vecinos' a la actualidad universitaria. Todas las fiestas locas, los desmadres a la americana y los encuentros sexuales de los segundos pasan por un filtro de nostalgia y buenrollismo en la primera y se transforman en una película divertida, sin gags forzados ni carcajadas pero que mantiene una sonrisa en el espectador desde el arranque hasta los títulos de crédito.
Es algo así como el 'Stranger Things' de los bromances, de las 'American Pie'. Todo rezuma nostalgia, sensibilidad e inocencia. Hay alcohol, hay drogas pero desde un ojo naif que te hace desear vivir aunque sea una semana en esa burbuja de felicidad que viven los protagonistas de la cinta, a cual mejor en su papel, por cierto: un elenco joven en estado de gracia en el que ninguno destaca por encima del otro pero en el que cada uno tiene su momento de gloria.
¿Lo digo o no lo digo? LO DIGO: 'Everybody wants some' me gustó más que 'Boyhood'. Sí, la segunda es una proeza en el mundo audiovisual pero la primera es, para mi gusto, mejor película.
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