
Una Desmesurada Destrucción Se Cuela En Las Salas De Cine
Sin spoilers
En esta tercera entrega de la saga Transformers, los Autobots y los Decepticons se ven envueltos en una peligrosa carrera espacial en la Tierra entre los EE.UU. y la U.R.S.S. , donde un acontecimiento amenaza con provocar una guerra tan grande que ni los propios transformers puede que sean capaces de salvar nuestro planeta. Y una vez más, como casi siempre, Sam Witwicky se encuentra involuntariamente en medio del conflicto.
No es novedad que esta serie de películas se cuele entre las más taquilleras de toda la historia y ascienda hasta el séptimo puesto, no es novedad que a medida que avanza la tecnología los efectos especiales son más y mejores, pero, parece ser, que tampoco es novedad, que después de dos películas, se continue con el mismo rollo y con un guión superficial.
Las novedades para esta nueva entrega son pocas, pero importantes, en primer lugar Megan Fox abandona el reparto debido a diferencias con el director Michael Bay, que ya arrastraba desde el estreno de "Transformes: La Venganza De Los Caídos" (2009), ella ha sido sustituida en este caso por Rosie Huntington-Whiteley, una modelo de Victoria Secret que se cuela en una producción de este calibre.
En segundo lugar, vuelven algunas bromas ingeniosas que hacen más llevadera la cinta, esto es un gran punto a favor porque, recupera la frescura de la película original, una frescura que había perdido por completo en la segunda entrega con unos Transformers que eran "hermanos" y, a petición del público, han sido sustituidos por otros robots.
La novedad más importante, quizás sea la ya mencionada de los efectos especiales, que en algunos casos parecen desmesurados, pero también la novedad recae en el comienzo, en el que se remonta a épocas anteriores, y que, al igual que en la primera entrega, es innovador y atractivo.
En cuanto a los actores hay que decir que Shia LaBeouf baja su nivel respecto a las dos entregas anteriores aunque sigue dejándonos grandes momentos dentro de la pantalla. John Tuturro, cuya participación en la película es prácticamente nula, nos deja con ganas de más y de verle de nuevo en acción al igual que en las dos primeras partes. Josh Duhamel, que también ve reducida su participación vuelve a ser el mejor de todos ya que, muestra siempre ese desenfreno por lograr el éxito en su misión y, una vez más, tiene esos pequeños toques humorísticos que le aportan algo más de sentido humano a su personaje.
Hay que añadir que no es el mejor trabajo de Michel Bay ni mucho menos, quizás el guión sea el peor de los tres, pero la banda sonora final de Linkin Park y los efectos especiales son los que salvan a esta superproducción de más de 200 millones de dólares de coste del desastre seguro.
Una nota por tanto de 6/10 para la última entrega de la trilogía Transformers, que vistos los números de esta última entrega, quizás sea un preámbulo para anunciarnos una cuarta parte, que seguro no será protagonizada por Shia LaBeouf y probablemente tampoco sea dirigida por Michael Bay, lo que supondrá un declive de la franquicia según los más expertos. Otros en cambio opinan que le dará un lavado de imagen para volver a atraer al público a las salas de cine.
En cualquier caso, esperemos que la próxima entega tenga una buena base sobre la que asentarse y no se convierta en un derroche de efectos especiales con el único objetivo de recaudar más y más dinero.
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